Cuidados durante el embarazo

Uno de los grandes enemigos de la lactancia son las grietas en el pezón. Pero tranquilas, ¡se pueden prevenir! Y si aparecen, ¡se pueden combatir! Las grietas no tienen por qué arruinar tu lactancia.

  • Hidrata tu pecho durante el embarazo. No será necesario que masajees el pezón, pues podría provocarte contracciones. Pero una correcta hidratación con productos específicos ayudará a que la piel esté preparada cuando llegue el momento.
  • Infórmate sobre cómo dar el pecho a tu bebé. Cómo conseguir un buen agarre, las diferentes posturas, la importancia del piel con piel justo después del parto, cómo puedes amamantar después de una cesárea… Saber qué puedes esperar te permitirá estar más segura de ti misma llegado el momento.
  • Una de las causas principales por las que aparecen grietas es el mal agarre del bebé. Por eso, la información previa es tan importante. Pero si aún así éstas se han producido intenta consultar cuanto antes con la matrona o una asesora de lactancia para que puedan ayudarte. Corregir la postura contribuirá a que el agarre mejore y la grieta no empeore.
  • Para que la grieta cure antes puedes aplicar productos específicos, como la Crema Cuidado del Pezón de Suavinex, rica en lanolina para hidratar la zona. Es muy importante mantener el pezón al aire el máximo tiempo posible. Utiliza un sujetador de algodón. Después de la toma, puedes aplicar sobre el pezón un poco de tu propia leche pues sus propiedades antisépticas favorecerán que la grieta cure mejor.
  • Si la grieta impide que puedas amamantar a tu bebé, no dudes en usar un Extractor de leche para, por un lado, poder dar esa leche al recién nacido. Y por otro lado seguir estimulando la producción. Puedes utilizar pezoneras, el roce será menor y las grietas se curarán mejor.

Con tiempo, paciencia y sobre todo favoreciendo un buen agarre al pecho del bebé, conseguirás que las grietas no te impidan disfrutar de la lactancia.

La zona perineal o suelo pélvico es una de las zonas más castigadas durante el embarazo, debido a la presión que soporta por el tamaño que nuestro útero alcanza. Por ese motivo, se recomienda trabajar y fortalecer el grupo muscular que la conforma desde el principio del embarazo.

Además de los ejercicios de Kegel, entre otros ejercicios, muchos profesionales (fisioterapetautas, matronas y ginecólogos) recomiendan realizar el masaje perineal a partir de la semana 34 de gestación.

El objetivo del masaje perineal es dar una mayor elasticidad al perineo para que llegado el momento del parto la dilatación sea más sencilla. No en vano, de ahí la recomendación de los profesionales, gracias a estos masajes es posible reducir la incidencia de episiotomías, desgarros y traumatismos perineales. Además la recuperación postparto es mucho mejor, reduciéndose también el dolor y las molestias en los días posteriores al nacimiento del bebé.

El masaje lo puedes hacer tú misma o bien tu pareja, se trata de encontrar la manera más cómoda para ambos.Si te lo haces tú misma busca una posición en la que te sientas relajada, en cuclillas, semisentada, de pie con una pierna subida… Prueba diferentes posturas hasta encontrar la tuya. Puede que tener un espejo, especialmente los primeros días, te ayude a localizar bien la zona a trabajar.

Utiliza un aceite de masaje perineal para realizar el masaje. Relájate, respira y comienza el masaje introduciendo los dedos pulgares en la vagina unos 4 ó 5 cm. El masaje consta de cuatro movimientos, con los dedos pulgares debes presionar hacia el recto, hacia delante, a un lado y al otro. Y repetir varias veces este gesto. Notarás una ligera molestia, pero es normal, no te asustes. Se trata de conocer bien esa parte tan olvidada de nuestro cuerpo, siendo conscientes de nuestros límites, de la sensación incluso de dolor que la presión genera. Y todo ello nos permitirá identificar mucho mejor las sensaciones previas al parto y lo que llegará durante la dilatación. Estos movimientos los deberás repetir varias veces, ejerciendo una presión constante durante 5 minutos cada día hasta que llegue el momento del parto. Si el masaje lo realizara tu pareja deberá emplear los dedos índice y corazón y situarse de frente a ti.

Dicen que la mujer durante el embarazo suele ponerse muy guapa, aunque ya sabemos que no se puede generalizar pues a cada una nos puede afectar de diferente manera los cambios físicos y hormonales que acontecen. Aunque sí es cierto que lo más habitual es que una futura mamá se sienta muy feliz, ahí es donde reside el secreto de su belleza.
Pero hay una realidad y es que la piel sufrirá importantes cambios que debemos tener en cuenta para tomar las medidas oportunas, los cinco más importantes son los siguientes:

  • Manchas en la piel o máscara del embarazo. Para prevenir la hiperpigmentación no olvides utilizar cremas solares de alta protección, evitar las horas centrales del día y utilizar gorras o sombreros durante el verano.
  • Picor o tirantez en la zona de la barriga o pecho. Esto sucede porque la piel está estirando muy rápido. Es la señal de que no estás hidratándola como merece, así que un buen plan de choque será lo mejor para aliviarlo. La crema Reestructurante corporal Suavinex, mañana y noche como mínimo.
  • Como consecuencia de lo anterior pueden aparecer las temidas estrías. Junto con ese plan de choque de hidratación diaria no olvides la crema Antiestrías Suavinex a modo de prevención. Si conservamos la piel elástica será más difícil que aparezcan.
  • Varices. Para evitarlas no olvides ejercicio moderado dentro de tus límites o paseos diarios, no engordar demasiado durante el embarazo, cambiar de postura frecuentemente, especialmente si trabajas sentada.
  • Los cambios hormonales pueden hacernos recordar tiempos pasados, y es que el acné parecerá que te devuelve a la adolescencia. Si aparece no olvides sencillas medidas como una escrupulosa higiene mañana y noche, utilizar productos específicos para pieles mixtas o grasas y beber mucha agua.