Mimos en el postparto

Los ejercicios de Kegel están destinados a fortalecer el suelo pélvico. Son recomendables para la preparación al parto y la recuperación del postparto, así como para prevenir escapes de orina y conseguir mayor placer en tus relaciones sexuales.
¿Te parecen pocas razones para practicarlos?

¿Cómo hacerlos?

Tumbada boca arriba, rodillas dobladas y piernas ligeramente separadas.

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También de rodillas, como si gatearas.

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Una vez te hayas iniciado en los ejercicios con estas dos posiciones, puedes probar a hacerlos sentada en una silla, de pie con las piernas ligeramente separadas y de cuclillas, así conseguirás fortalecer aún más los músculos del suelo pélvico.

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¿Qué tipos de contracciones puedes practicar?

  1. Contracción lenta: Aprieta los músculos del suelo pélvico tirándolos hacia arriba. Contráelos y mantenlos así 5 segundos. Relájalos durante 5 segundos más.
  2. Contracción rápida:Contrae y sube los músculos del suelo pélvico rápidamente. Relájalos y vuélvelos a contraer tantas veces como puedas durante 2 ó 3 minutos.
  3. El ascensor: Contrae los músculos del suelo pélvico realizando 5 pequeñas contracciones hacia arriba y otras 5 hacia abajo, aguantando un segundo en cada planta, como si se tratase de un ascensor.
  4. En onda: Algunos músculos del suelo pélvico están dispuestos en forma de un ocho con tres anillos. Un anillo rodea la uretra, otro la vagina, y el último rodea el ano. Contráelos de delante hacia atrás (uretra, vagina, ano) y relájalos de atrás hacia delante (ano, vagina, uretra).

A tener en cuenta

Realiza los ejercicios en series de 15, aumentando de 5 en 5 hasta alcanzar la tónica habitual de 100 ejercicios diarios. Respira pausadamente. Si sientes molestias en el abdomen o en la espalda, cuidado, es síntoma de que no los estás realizando de forma adecuada.

Recuerda

Una forma muy sencilla de fortalecer los músculos del suelo pélvico es reteniendo la salida de orina todo el tiempo posible antes de evacuar la vejiga (nunca durante).

Sé constante

Si realizas los ejercicios al menos 2 ó 3 días por semana, ¡a partir de la cuarta, notarás los resultados!

Cuando nos quedamos embarazadas, el pecho es una de las partes de nuestro cuerpo que más cambios va a experimentar, consecuencia de las variaciones hormonales. Desde el primer momento se va a ir preparando para recibir al bebé, así que nunca es demasiado pronto para cuidarlo.

Si has optado por dar lactancia materna a tu bebé ten en cuenta que hay muchos falsos mitos, entre ellos, que el pecho se cae por culpa de la lactancia. Esto no es del todo cierto y, como siempre, dependerá de cada mujer, sus características físicas y cómo ha sido su embarazo. Por supuesto, los cuidados anteriores al embarazo también serán determinantes.

Os damos cinco tips importantes a tener en cuenta para garantizar el cuidado del pecho:

  1. Utiliza sujetadores adecuados durante los distintos periodos de tu embarazo. Tu pecho irá cambiando y deberás ir adaptando esta prenda. Evita los aros, ve cambiando de talla para evitar que te apriete a medida que el pecho crezca.
  2. Hidrata bien la zona desde el inicio de tu embarazo y utiliza una crema antiestrías para evitar las antiestéticas marcas. Cuando hayas dado a luz sigue hidratando la zona con una buena crema reestructurante. Si estás dando el pecho a tu bebé, evita la zona del pezón y la areola.
  3. La ganancia de peso excesiva durante el embarazo favorecerá, a la larga, un pecho caído. Cuida tu alimentación para que tu peso sea el adecuado.
  4. Haz ejercicio, salvo que tu médico te indique lo contrario, que favorezca la zona pectoral. La natación o el yoga son actividades que te ayudarán a trabajar la zona, pues reforzará la zona pectoral.
  5. Durante tu postparto evita sujetadores y ropa apretada y sigue hidratando la zona para favorecer una recuperación óptima de la piel. Como siempre, no olvides una hidratación correcta que ayudará a los tejidos a recuperarse.
Durante los primeros días del postparto debemos prestar especial atención a la higiene íntima. Tras el parto la zona genital es más sensible a sufrir infecciones o irritaciones. Por ello debéis tener en cuenta las siguientes recomendaciones, especialmente si habéis tenido algún desgarro o bien os han practicado una episiotomía:

  • Se recomienda realizar dos lavados diarios y después de ir al baño.
  • Utiliza un gel específico para la zona. Os recomendamos el Gel Íntimo de Suavinex que gracias a su pH limpia sin alterar el equilibrio natural de la mucosa vaginal. Está formulado sin jabón para evitar irritaciones. Y además tiene propiedades antisépticas, hidratantes y calmantes.
  • El lavado debes realizarlo de delante hacia detrás para evitar bacterias que podrían ocasionarte infecciones. Esta práctica se recomienda siempre en la higiene íntima, no sólo durante el postparto.
  • Evita bañarte en estos primeros días, mejor la ducha.
  • Después del lavado seca bien la zona con una toalla suave de algodón dando toquecitos, evitando frotar. Si aún tienes puntos podrías hacerte daño.
  • Para que el sangrado vaginal y los loquios, propios del puerperio, no humedezcan en exceso la zona, cámbiate frecuentemente de compresa.
  • Utiliza compresas de algodón. Si tienes dudas, consulta con tu farmacéutico.
  • Evita costuras y tejidos que no sean naturales en tu ropa interior. Lo mejor, que sea de algodón y no aprieten.

Con estos sencillos consejos los primeros días del postparto serán mucho más llevaderos. Y si tienes una episiotomía los puntos se secarán rápidamente.

Después del esfuerzo titánico que nuestro cuerpo hace durante el embarazo, se merece una pequeña recompensa cuando por fin tenemos a nuestro bebé en brazos, ¿no os parece? Sabemos que todo nuestro tiempo será para el recién nacido, que es difícil encontrar un minuto libre, pero créenos si te decimos que será bueno para ti y para tu bebé encontrar un momento de tranquilidad. Y en ese momento será cuando puedas cuidarte un poquito, te proponemos cuatro sencillos pasos:

  1. Pide el relevo a papá, a los abuelos o a esa amiga que viene de visita. Necesitas sólo media hora para poder relajarte.
  2. Date una ducha sin mirar el reloj, tu bebé duerme y está tranquilo. Hay una persona pendiente de si necesita algo. Tú sólo debes abrir el grifo y disfrutar del agua cayendo, sin prisa, sin controlar el tiempo, sin miedo a que llore.
  3. Exfolia tu piel en la ducha. Ayúdate de un guante de crin y, si te apetece, de algún producto específico que puedes poner en el guante. Pasa el guante por tu piel de modo suave, sin apretar en exceso con movimientos circulares y ascendentes. Después aclara bien para eliminar todos los restos de células muertas y conseguir una piel más suave. No sólo eso sino que conseguirás activar la circulación sanguínea, lo que te vendrá fenomenal para ayudar a tu cuerpo en estas primeras fases del postparto. Procura no exfoliar la piel más de una vez por semana para evitar irritaciones y rojeces.
  4. Después de la ducha dedica unos minutos a hidratar en profundidad tu piel. Ahora necesita recuperar el tono para volver a ser la que eras. Te recomendamos la crema Reestructurante Suavinex. Gracias a su composición te ayudará a reafirmar tu piel además de atenuar las posibles estrías.

Cuatro pasos, media hora escasa. No sólo conseguirás cuidar tu piel durante el postparto sino que disfrutarás de un momento para ti que te dará oxígeno para seguir atendiendo a tu bebé.